El proyecto

El agua empleada en las industrias de entamado de la aceituna de mesa, industria muy arraigada en toda España, y, en particular, en Andalucía, en donde su actividad mantiene a una gran parte de la población. Para el proceso de la aceituna de mesa se requiere un volumen abundante de agua a la que se añaden componentes tales como sosa cáustica y salmuera, que deterioran su calidad con respecto a otros posibles usos, como el riego.

 

Sin embargo, en un clima tal como el de la comarca de la Serranía occidental del sur de la provincia de Sevilla, Serranía suroeste sevillana, con precipitaciones anuales en torno a 500 mm, el agua que contiene solutos podría ser aplicada en riegos controlados. Es bien conocido  desde la antigüedad, y avalado por la investigación científica moderna, que el uso de agua de calidad reducida en la Agricultura es viable siempre que :

 

1- Se rieguen plantas tolerantes a la salinidad

 

2- Se maneje el riego de forma cuidadosa, y

 

3- Se procure un lixiviado del exceso de sales en el suelo. Aplicando estos principios para comprobar su conveniencia en el riego del olivar en la provincia de Sevilla, parece posible observar que se cumplen estos tres principios pues:

 

1- El olivo es una planta tolerante a la salinidad, y, de hecho, se dan bastantes casos en los que se han aprovechado el agua disponible, que en una parte importante de la margen izquierda del río Guadalquivir no suele ser muy buena por la herencia geológica de la región.

 

2- Hay sistemas de aplicación y control de la calidad tanto en el agua como en el suelo y la planta que permiten detectar los progresos del sistema, y

 

3- Las lluvias otoñales e invernales, además de diluir los solutos del agua depositada en balsas abiertas, permiten el lixiviado del exceso de sales en el perfil del suelo.

 

La técnica que se propone en esta propuesta no es nueva como se ha mencionado, e, incluso hay una especie de recuperación en lo en algunos trabajos recientes se denomina saneamiento seco, o en el original en inglés, drydrainage. La técnica se basa en que el potencial del agua en el suelo, que es la propiedad que permite que raíces la absorban desde el mismo, depende no sólo de la concentración de solutos, sino también de la humedad del propio suelo. En una revisión no muy antigua se citan ejemplos de reutilización de aguas en regiones como el sur de California en la que la precipitación anual es muy inferior a la del sur de la provincia de Sevilla, y en la que las sequías son frecuentes. Es también importante observar que esta aplicación, además de requerir mayores precauciones, implica también unos costes, que los agricultores han de sopesar a la hora de optar por el sistema, si los resultados de este proyecto, como esperamos a priori son técnicamente buenos.